Las piezas del puzle: qué ofrece cada habitación
Las habitaciones 1 y 2 tienen cama queen más individual: tres personas, o una pareja con un niño. La 3 y la 4 se configuran como king extragrande o como dos camas de 1,5 m, lo que las hace ideales para compañeros que no son pareja. La 5 es un dormitorio con cuatro literas. La 6, la principal, tiene cama king y litera.
Todas tienen baño privado y aire acondicionado, así que cada subgrupo conserva su propio espacio aunque comparta la casa.

Reparto para una formación con alumnos y equipo docente
En un profesorado o una formación intensiva, el equipo docente suele necesitar algo más de descanso. Una opción: la suite principal para el responsable de la formación, las habitaciones 3 y 4 en modo dos camas para cuatro profesores o asistentes, y las habitaciones 1, 2 y 5 para el alumnado.
Si el grupo de alumnos es amplio, las literas de la suite principal pueden asignarse también a participantes, siempre que todos estén de acuerdo desde el principio.
Reparto para un equipo de empresa en workation
En equipos de trabajo pesa más la intimidad que el número de camas. Un reparto habitual es una persona por cama grande: habitaciones 3 y 4 con dos camas de 1,5 m para dos personas cada una, habitaciones 1 y 2 con una persona en la queen y otra en la individual si se conocen bien, y la suite para los responsables o para quien se queda más tiempo.
El dormitorio de literas puede quedar libre o reservarse para visitas cortas del propio equipo durante el mes. Así un equipo de 10 a 14 personas vive muy holgado.

Reparto para tres familias o para un equipo de rodaje
Con tres familias, cada una puede quedarse una habitación grande para los padres y compartir con las demás el dormitorio de literas como habitación de niños, o usar las camas individuales de las habitaciones 1 y 2. La suite con king y litera encaja con una familia con dos hijos.
En un rodaje, director y producción pueden ocupar la suite y las habitaciones 3 y 4, mientras técnicos y asistentes se reparten las habitaciones 1, 2 y el dormitorio de literas. El resto de la casa sirve de base de trabajo y de localización.
Reglas sencillas para que el reparto funcione
Envía el plano de habitaciones a los participantes antes de la llegada y deja claro quién duerme dónde. Pacta horarios de silencio, un sistema para la cocina y la limpieza, y un lugar para guardar material común. Si añades limpieza y lavandería a la oferta, la convivencia se aligera mucho.
Al pedir presupuesto, indica cuántas parejas, adultos solos y niños tiene el grupo. Con esa información la respuesta puede sugerir la configuración de camas más adecuada.








