Un entorno que invita a mirar hacia dentro
Pererenan es una zona verde junto a Canggu, entre arrozales y a 5 minutos de la playa, sin ruido de tráfico. Esa calma ayuda a que los participantes se desconecten del día a día y se concentren en el proceso.
El jardín de 1.000 m² y los pabellones abiertos ofrecen distintos ambientes para sesiones, ejercicios individuales y paseos en silencio. Un día de retiro puede empezar con una práctica de respiración o movimiento suave en el jardín, continuar con una sesión de trabajo en el bale y reservar la tarde para tiempo en silencio, escritura o paseo por los arrozales. El ritmo lo marca quien dirige el programa, sin interrupciones externas.

Espacios para trabajo grupal
El gran bale de recepción con mesa larga y sofá es ideal para sesiones plenarias, y el salón balinés abierto frente a la piscina acoge círculos más íntimos. Una pantalla con proyector permite presentaciones y ejercicios guiados, y puedes añadir flipchart.
La villa incluye wifi de alta velocidad y un espacio de trabajo, útil para formatos híbridos o seguimiento online. Para el alojamiento, las habitaciones con baño privado ayudan a la intimidad que requiere el trabajo personal. La suite principal puede ser para el facilitador, las habitaciones 1 y 2, con cama queen e individual, para dos o tres participantes, y el dormitorio de 4 literas para grupos amplios o equipos de apoyo.
Herramientas de bienestar
La sauna infrarroja y la bañera de hielo se pueden integrar en el programa, incluso con acompañamiento guiado. También coordinamos respiración consciente, sound healing, yoga, masajes y head spa con colaboradores locales.
Una ceremonia de purificación Melukat puede ser un cierre simbólico para el retiro. Si el programa incluye trabajo con el cuerpo, la sauna y la bañera de hielo pueden acompañar prácticas de exposición al frío y respiración, siempre con criterio profesional y respetando los límites de cada persona. También se pueden añadir masajes o head spa como cierre de jornada.

Alojamiento y comida
Las 6 habitaciones tienen baño privado y aire acondicionado y alojan hasta 23 personas, con opciones desde habitaciones dobles hasta un dormitorio colectivo. Un chef privado puede preparar menús vegetarianos o veganos con la cocina abierta de la villa.
La limpieza diaria y la seguridad 24 h permiten que el grupo se centre en el trabajo interior. Para el cierre, una cena larga en el bale, una proyección en la pantalla exterior con el resumen del proceso o una ceremonia Melukat son formas de poner un punto final emotivo. El chef privado se ocupa de que el grupo no tenga que preocuparse por la comida.




